Rudo se dirige al cuartel general de Los Limpiadores con la intención de descubrir de una vez por todas la forma de volver a Altomundo.
Para su desgracia, el director no está presente, por lo que aprovecha para ayudar en una misión de erradicación de bestias polutas y así aprender el oficio... pero se olvida de cómo usar su poder.
Por si fuera poco, aparece un nuevo enemigo: Los Saqueadores, quienes quieren llevárselo.